El pensamiento negativo nos absorbe la felicidad para convertirla en pesimismo. Su manifestación invisible nubla la mente y malgasta la energía.
Condiciona la realidad que percibimos generando distintos estados emocionales ( ansiedad, tristeza, irritibilidad).
Fortalecer el pensamiento positivo nos permite sentir otros estados emocionales saludables.

El pesimista ve dificultad en toda oportunidad. El optimista ve oportunidad en toda dificultad.”
-Winston Churchill-

Nuestra mente nos puede engañar exagerando y distorsionando nuestros pensamientos generendo lo que Albert Ellis llamo distorsiones cognitivas que nos hacen filtrar erroneamente la información y generar pensamientos negativos irracionales que nos drenan toda nuestra energía y arrebatan nuestra fuerza.

“Todos nosotros, con esfuerzo y disciplina, tenemos la capacidad de controlar nuestros pensamientos y nuestras acciones. Esto es parte del proceso del desarrollo de la madurez espiritual, física y emocional”.
Gordon B. Hinckley.

El que en ocasiones los pensamientos negativos nos visiten no quiere decir que los tengamos que retener y entretenernos con ellos dándoles más veracidad e importancia que la de otro cualquier pensamiento, al contrario es importante percatarse de ello y predisponernos conscientemente a evaluar las situaciones que nos condicionan desde otro prisma más positivo y observar como la realidad y nuestro estado cambia positivamente dependiendo de como consigamos reencuadrarla.

“Solo siendo conscientes de nuestros pensamientos negativos podemos tomar medidas para desactivarlos. “

El pensamiento es la semilla de nuestras acciones y palabras:” Somos lo que pensamos”.

Algunos consejos útiles de los que se puede valer para desactivarlos son:
• Adopte el papel de observador y mírelos diferenciándose de ellos, generara capacidad de control, decidiendo dejarlos pasar como lo que son pensamientos sin más.
• Evite entretenerse con los mismos rumiándolos, cuando nos predisponemos negativamente añadimos matices y complicaciones y nosotros mismos creamos o alimentamos un problema inexistente.
• Caminar, correr, relajarse… disipa la mente y facilita que cuando estamos congestionados negativamente se afloje y volvamos a predisponernos hacía el pensamiento positivo. Es suficiente con dejar que su cuerpo tome las riendas y lleve a su mente a otra parte.
• Interaccione con actividades y personas que no le predispongan de la peor forma y le lleven al negativismo. Esmerase en tener siempre planes de ocio, actividades y relaciones interpersonales que alegren la mente.
• Si es necesario entrénese en pensamiento positivo aplicándolo a situaciones que le cuesta o le gustaría relacionarse así de bien con ellas, pronto conocerá el cambio. Con su pensamiento y diálogo interior sabio hará maravillas.
• La creatividad es muy útil para encontrar una salida a este tipo de pensamientos. Use el dibujo y la pintura. Mejoramos nuestro estado de ánimo explorando nuestras emociones con creatividad, genera sensación de libertad que interrumpe la dinámica negativa del pensamiento y permite controlarlos. Actúa como una auto-terapia.
• Concéntrese en todo lo positivo que la vida le ha dado y dedique unos instantes al agradecimiento.
• Sepa siempre que sus pensamientos no tienen más poder que el que usted les da. Piense que son pasajeros y que cuanto antes se despida de ellos dejándolos fluir evitará que se conviertan en una dinámica.

Ejercicio sencillo:
Anote sus pensamientos negativos más frecuentes. ¿Qué se dice y como lo dice?
Sitúese ahora en el papel de un observador externo y conteste de igual forma que si le sucediese a un amigo y usted les quitase importancia.
Identifique las ideas irracionales que pueda tener en este tipo de pensamientos( exageraciones, inferencias arbitrarias..)

«Todo es una oportunidad para crecer o un obstáculo que impide que crezcas. Puedes decidir.
«Wayne Dyer