PSICOLOGIA ADOLESCENTES

Psicología Adolescentes

La adolescencia es una etapa de cambios físicos y psicológicos, en la que se  define tanto el cuerpo como la personalidad.

El cambio que experimentan es rápido y como todas las transformaciones apresuradas, cuesta adaptarse.  Afrontan cambios vitales en su vida, las dificultades para adaptarse al nuevo momento,  puede provocarles crisis de identidad que les pueden ocasionar comportamientos contradictorios e inestables.

Su interior les pide salir, explorar, descubrir su propia personalidad, bordar los riesgos, frente al exterior que refleja  obligaciones, límites y normas. En la búsqueda de su propia identidad desempeñan una lucha continua consigo mismos, con los demás y el entorno.

Es el momento de buscar ser importante dentro del grupo de amistades y aislarse  de la familia, para con ello adoptar sus propias opiniones, conductas y discutirlas. Piensa que es mayor pero de vez en cuando tiene reacciones emocionales como un  niño. Necesita definirse por oposición a sus padres y por cercanía a sus iguales. A veces puede llegar a ser terco, pues siente que está construyendo su identidad y que tiene que defender esa nueva fuerza que ve surgir en su interior. Esto puede provocar tensiones internas para él y externas en la relación con sus padres: gritos, desobediencia, salidas nocturnas, desorden, coqueteo con drogas o alcohol… pero también problemas de relación con los demás: timidez, fracasos amorosos, falta de autoestima en las relaciones, incertidumbre con los estudios…

Si tu hijo presenta alguno de los siguientes problemas, te aconsejo que te pongas en contacto con un profesional de la psicología, el que ayudará a tu hijo en un momento de muchos cambios e incertidumbres y te orientará en todas las dudas que te pueda generar esa situación.

Situaciones que pueden requerir la ayuda de un psicólogo:

  • Hay problemas constantes entre el adolescente y alguno de sus padres o ambos.
  • Si su relación con la familia es agresiva o si tienen problemas para comunicarse .
  • Si  sus padres están en proceso de divorcio o alguna otra pérdida, y le está perturbando más de lo normal.
  • Si su estado de ánimo influye negativamente en su funcionamiento escolar, familiar o social.
  • Si  a menudo tiene frecuentes arranques de ira y/o malhumor, y bruscos y persistentes cambios en su estado de ánimo.
  • Si su autoestima está muy baja, auto reproches, o conductas autodestructivas.
  • Si sufre o ha sufrido cambios significativos en hábitos de sueño o alimenticios, o presenta trastornos de alimentación: anorexia, bulimia, obesidad.
  • Si su estado de ánimo es depresivo: muestra una actitud negativa con frecuencia acompañada de falta o aumento de apetito, dificultad para dormir e ideas relacionadas con la muerte.
  • Si ha abandonado actividades que le gustaban, si se separa de sus amigos o familiares, y presenta aislamiento, sentimientos de soledad, timidez, dificultad para incorporarse a los grupos, poca interacción social.
  • Si tiene dificultades o cambios significativos en el rendimiento escolar, llegando incluso al fracaso escolar.
  • Si presenta conductas adictivas en relación al alcohol, las drogas y el uso de Internet y las nuevas tecnologías.
  • Si continua y desafiantemente es desafiante a la autoridad, tanto a los padres y otros adultos como a los profesores.
  • Si tiene dificultad para orientar y encauzar la propia vida, o requiere de orientación vocacional.
  • Si tiene problemas para relacionarse con el sexo puesto o con sus iguales.
  • Si presenta problemas para definir su orientación sexual o para expresarla.
  • Si se le detectan enfermedades psicosomáticas: dolor de cabeza, migrañas, intensas gastritis, etc.

FRACASO ESCOLAR

Decimos que se produce fracaso escolar cuando el alumno no alcanza los objetivos académicos mínimos propuestos para su nivel escolar.

Puede terminar en abandono escolar, con las graves consecuencias para el desarrollo personal futuro del joven.

Las causas del fracaso escolar pueden ser múltiples, algunas de ellas tienen relación con problemas psicológicos, donde lo que le puede estar afectando a su hijo son las circunstancias que puede estar viviendo una familia en un momento de cambios, hiperactividad, sobreprotección o carencias afectivas.

También las causas pueden estar relacionadas con problemas cognitivos, como la falta de madurez intelectual y otras dificultades que puede presentar en relación con las funcione cognitivas: memoria, comprensión lectora…

También los problemas físicos como falta de visión o audición, decaimiento físico y más limitaciones que puede sufrir por causa de alguna enfermedad que padezca.

Los malos hábitos en el estudio, son también determinantes en ausencia de avanzas positivos en el aprendizaje. Es necesario que fomenten la constancia y una buena programación, aprendiendo a divertirse ya disfrutar con el estudio.

ACOSO ESCOLAR

Para un adolescente, su entorno social es muy importante. La mayor parte del día transcurre junto a sus iguales. Gran parte de sus intereses e ilusiones se desenvuelven en su círculo social: ser aceptado, gustar, divertirse, buscar información, sentirse parte de algo, descargarse de las tensiones familiares o escolares, etc. No obstante algunas veces, sucede lo contario, es en ese deseado contexto social donde se producen agravios, insultos, desatenciones, burlas. Lo que llamamos acoso escolar. Fácilmente podemos entender lo duro que resulta para el adolescente sentirse excluido del grupo, ser etiquetado con palabras que lo desprecian, ver expuestas sus intimidades en las redes, ser ridiculizado, presionado, insultado y perseguido. Precisamente en el momento evolutivo en el que nos individuamos como personas, en el que sacamos conclusiones relacionadas a lo que valemos para el grupo y lo que podemos esperar de él, es cuando pueden producirse los rechazos, desengaños y humillaciones más dolorosos. Muchos adolescentes que sufren acoso escolar necesitan la ayuda de psicólogos para recuperar su autoestima, saber relativizar el impacto psicológico de lo que les han hecho y desarrollarse como personas independientes conscientes de su valía.

ADICCIONES

Los adolescentes son más vulnerables que los adultos y los ancianos frente a las dependencias al tabaco, el alcohol y otras adicciones debido a que las regiones del cerebro que gobiernan el impulso y la motivación no están totalmente formadas a edades tempranas

Muchos adolescentes carecen de supervisión de los padres, cuando regresan de la escuela encuentran la casa vacía, por lo que no es de extrañar que se sientan solos y quieran remediarlo, así que se juntan con amigos. Pero aun así; continúan aburridos y pasan horas viendo televisión y videos musicales o navegando en la red en busca de emociones. En este cuadro entran con facilidad el tabaco, las drogas y las bebidas. También hay adolescentes que proceden de familias donde algún miembro consume algún tóxico y no ve el peligro de los mismo por tanto no disciplinan a sus hijos al respecto.

La calidad de vida de un chico se verá severamente afectada cuando la adicción le afecte.

El tirar la toalla o no hacer el afrontamiento correcto ante la misma es un error. Tan pronto detectes el más mínimo detalle de que tu hijo adolescente puede estar sufriendo este problema deja que los profesionales de la salud, entre ellos un psicólogo os apoyemos.

TRASTORNOS ALIMENTARIOS EN LA ADOLESCENCIA

Anorexia: Normalmente, comienza en una edad joven, se empiezan a percibirse gordas. Comienzan con dietas y a pesar de perder quilos no consiguen verse delgadas, con lo que cada vez hacen una dieta más severa.

Su carácter suele ser perfeccionista, inseguras, pretenden cumplir con lo que los demás esperan de ellas, necesitan mantener un control constante en sus pensamientos y emociones.

Bulimia: En ella la comida y el peso se vuelven obsesiones. Se les hace imposible controlar los pensamientos constantes sobre estos temas, se vuelven obsesivos.

Los atracones de comida, a los que se someten las personas que la padecen, son la característica más destacada de la enfermedad. Ante cualquier frustración o sensación de ansiedad que no controlen, corren el riesgo de hacer una ingesta compulsiva de pasteles, galletas…

Ante el temor que esto se les transforme en grasas, inician una serie de conductas para no engordar, como provocar el vómito, periodo de ayuno, laxantes…

La ayuda de un profesional de la psicología es fundamental para corregir todos los errores que se dan en el pensamiento y la percepción de las adolescentes y con ello encaminarse exitosamente en el proceso de recuperación de su salud.

DEPRESIÓN

La adolescencia es una etapa difícil en la que se producen múltiples cambios, físicos, emocionales, lo que hace normal que el adolescente presente un cierto grado de labilidad emocional y que hay que diferenciar de una depresión, la cual afecta la esencia misma del adolescente y los aspectos más importantes de su vida, llegando a predisponerle para vivir comportamientos autodestructivos para sí mismo.

Sus causas pueden ser múltiples como por ejemplo: conflictos de independencia con los padres, influencia de las hormonas sexuales, fracaso escolar, muerte de un familiar querido, problemas de convivencia en el hogar, a mayores aquellos adolescentes que sean muy autocríticos consigo mismos y tengan su autoestima muy baja, corren el riesgo de deprimirse más.

Entre los síntomas que se dan en la depresión destaca: irritabilidad, tristeza, aislamiento, dificultad para concentrarse, cambios en la alimentación, en el sueño…

Si tu hijo presenta alguno de estos síntomas durante un período de tiempo, no dudes en acudir a un profesional de la salud, ya que puede estar padeciendo una depresión, la cual es muy importante arropar de las terapias psicológicas para superarla en el más breve tiempo posible y vuelva con ello recuperar hábitos de vida que le den felicidad y bienestar.

PROBLEMAS DE CONDUCTA EN EL ADOLESCENTE

Un problema de conducta en la adolescencia se da con la presencia de comportamientos que saltan las normas y las reglas correctas para esta edad. Se manifiesta en forma de escapadas de casa, absentismo escolar, agresiones o robos. Cuando un adolescente se comporta de esta manera, es muy importante saber qué está sucediendo. Por más estresante e hiriente que este comportamiento resulte para los padres, es fundamental intentar comprender los sentimientos del adolescente, que encuentra en esta forma de conducta un desahogo o una evitación de su problemática emocional.. Corregir estos problemas de conducta de forma temprana es importante para que el adolescente encamine su vida hacia relaciones sanas con los demás, desarrollo personal y profesional satisfactorio, y sana autoestima.

Por lo que no dudes en solicitar ayuda de un psicólogo que ayudará a tu hijo, canalizando su conducta hacia hábitos positivos para su buen funcionamiento como individuo y como miembro de la sociedad. El profesional de la psicología también os asesorará y apoyará en vuestro papal como padres.

ANSIEDAD Y ESTRÉS

Aunque el adolescente, debido a los cambios que experimenta, es un individuo nervioso, esta ansiedad se debe de mantener en unos límites que no interfiera negativamente en su vida. De ello dependen logros importantes como el éxito académico.

Cuando la ansiedad es muy intensa, se vuelven inseguros, confían poco en sí mismos, perfeccionistas y requieren la presencia de un adulto para enfrentarse a sus temores.

La ansiedad por separación, la sufren cuando sienten que se separan de sus padres o personas queridas, ante ello experimentan un gran miedo ante el temor que le pueda pasar algo a  sus padres o que alguna persona les pueda hacer daño a ellos….

Lo justifican y no admiten el hecho causante del malestar emocional, llegando incluso a somatizar vértigos, dolores de barriga, desmayos…

Relacionado con el estrés, hay diferencia en la forma en que unos adolescentes la gestionan con otros. Algunos ante situaciones de dificultad se muestra muy desbordados y les cuesta mucho adaptarse.

Las reacciones que el adolescente presenta ante las dificultades son una mezcla entre ansiedad y depresión.

Es muy importante dotar al adolescente de estrategias adecuadas para el afrontamiento de su nivel elevado de estrés y ansiedad para que no mermen la calidad de su vida.

El apoyo psicológico es fundamental.

AMIGOS

El adolescente, necesita a alguien de su misma edad y sexo, para compartir una etapa de avance hacía su autonomía. Ha de ser alguien que él vea como “un igual”, con sus mismos problemas e inquietudes. Por lo que no sirve como amigo un padre o profesor, ya que éstos están investidos de autoridad aunque no lo pretendan. Además (padres, profesores…) tienen otro papel muy importante y necesario en la vida del adolescente.

¿ En que se basan para  escoger un amigo?

  • Es una  persona con la que el adolescente puede identificarse. No es importante que el amigo sea igual a uno mismo, es suficiente con que sea percibido así.
  • También se escoge o desea como amigo, a las personas populares o líderes dentro del grupo.
  • A veces (las menos), se escoge como amigo a aquella persona que tiene valores complementarios. Por ejemplo un joven dominante puede buscar un amigo sumiso y viceversa.

Características de la amistad adolescente

  • Lealtad
  • Intimidad: el diálogo confidencial es fundamental para que se consolide una amistad en esta etapa.
  • Apasionada, por tanto, llena de tormentas, riñas, disputas y perdones. El adolescente va aprendiendo que el otro es alguien distinto a él.
  • Inestabilidad, propia de la personalidad adolescente. Una amistad íntima puede enfriarse por el simple hecho de cambiar de domicilio o de clase en el colegio, uno de los amigos.

Algunas sugerencias

  • Fomenta en tu hijo las relaciones sociales, enseñale cómo conocer gente y hacer amigos. Se ha demostrado que aquellos jóvenes que no saben relacionarse con sus iguales en edades tempranas, suelen tener dificultades serias en la edad adulta.

Facilita el que tu hijo vaya a casa con sus amigos, y así podrás conocerlos.

RELACIONES Y HABILIDADES SOCIALES EN EL ADOLESCENTE

Timidez, aislamiento, soledad, inseguridad, dudas, falta de habilidades sociales. O bien todo lo contrario, constantes salidas, desatención de las obligaciones por priorizar las relaciones sociales.

Como psicóloga opino que en estos dos extremos pueden observarse los problemas sociales en la adolescencia. Un adolescente que no se socializa, que se siente excluido del grupo, que no puede desarrollar su emocionalidad entre sus iguales, que no es asertivo necesitará ayuda para conseguirlo y no ver menoscabar su autoestima. Un adolescente que huye o evita sus responsabilidades sumergiéndose en una constante vorágine social, también debe reflexionar sobre porqué descuida las responsabilidades hacia sí mismo.