Al poco tiempo de habernos presentado a los exámenes de fin de curso nos aguarda una prueba especial, la selectividad. Aquí nos jugamos mucho, ya que su nota influye  en nuestro futuro. Nos condiciona en parte el poder escoger aquella carrera universitaria que más nos gusta.

Os facilito unos consejos para gestionar mejor el tiempo de estudio, las emociones y la actitud ante la misma.

  • La buena organización es fundamental. Es importante sentirte seguro y relajado, te lo va facilitar el que organices un buen planing. De esta manera sabrás que contenidos ya has asimilado suficientemente y no perderás tiempo en ello, pudiendo dedicarte aquellas asignaturas o partes que si necesitan un último repaso. El trabajar con organización permite que la información sea guardada correctamente, evitando el no poder acceder a la memoria en el momento de la prueba por haber hecho un estudio desorganizado y confuso.
  • Ese día nos vamos a encontrar con ejercicios y pruebas diferentes, es importante que vayas los más relajado que te sea posible. En los días previos en que dedicamos horas y horas a las distintas materias no nos podemos olvidar que debemos de conservar las mejores condiciones físicas y anímicas posibles. A parte de tener muy bien condicionada la zona de estudio no te niegues el ejercicio físico, te va permitir modular tu sistema nervioso, sintiéndote relajado y con más capacidad para el estudio. Cada dos horas permítete 15 o 20 minutos del mismo. Tu musculatura se va relajar y te vas encontrar más concentrado y atento con lo que el proceso de memorizar se va a fortalecer.
  • Del mismo modo cuida mucho tu alimentación.Debemos asegurar determinados nutrientes a nuestros organismos como la Vitamina B y E, las Sales minerales (potasio, magnesio y zinc) y oligoelementos (litio, silicio, selenio y cromo), así como no olvidar los hidratos de carbono. Todo ello influirá positivamente en el aumento de la capacidad de concentraciónmemoria y rendimiento intelectual.
  • A los pocos puedes ir organizando todo el material, documentos e información que necesitas para que en el día de la prueba no te veas en apuros y sorpresas que te generen un estrés que puedes evitar si supervisas todo lo que necesitas con antelación.
  • Se constante y no te prives del sueño.  Debes de saber que el asimilamiento de la información se lleva a cabo durante el sueño, de ahí radica la importancia de dormir bien.
  • Aprovecha bien las horas que dedicas a estudiar, no te distraigas, es necesario que la atención y la concentración estén focalizadas en las materia a trabajar. Evita factores distractores: Televisor, teléfono… Si necesitas consultar algo puntual en los mismos cada cierto tiempo, después de haber cumplido con los objetivos programados y vayas a hacer ejercicio físico puedes aprovechar para échale un vistazo.
  • El día anterior a la prueba no te machaques demasiado. Te quedan por delante tres días intensos de exámenes a los que no puedes llegar agotad@. Confía en todo el trabajo que has realizado y permítete aflojar un poco para sacar la mejor versión de ti cuando vayas a realizar las pruebas.
  • Asocia todo lo que estudias con emociones positivas. Relaciona aquellas asignaturas que menos te gustan con tu futuro. Aunque ahora pienses que son absurdas, piensa en el día de mañana desempeñando el trabajo que tanto te gusta. El superarlas con éxito, te ha permitido llegar hasta ahí. ¡ Genial !
  • Motivate sinceramente y tu mejor palanca es tu futuro, el afán por querer llegar a algo que ya visualizas y te atrae de verdad.
  • Si eres muy nervioso te puedes ayudar de técnicas de relajación, respiración, infusiones relajantes.
  • El día del examen mantén la calma. Lee varias veces la misma pregunta, es frecuente el cometer errores por no haberlo hecho.
  • Si te bloqueas y te quedas en blanco, respira hondo, relájate, mantén la calma. Piensa que puedes y vuelve a centrarte de nuevo en el ejercicio.
  • Valora toda tu ejercicio globalmente y no te agobies con querer contestar demás añadiendo información adicional errónea que te pueda restar. Ponte en la piel de tu examinador.
  • Confía y siente que has hecho todo lo que estaba en tus manos y permite que este sentimiento te acompañe en todas las pruebas.