Cuando llegamos a un punto en que las discusiones y peleas son constantes y frecuentes, la relación se va a deteriorar si no hacemos algo para cambiarlo. A veces los temas más simples son los detonantes de las discusiones más absurdas y molestas. Todos tenemos una manera y una visión propia de hacer las cosas y no tiene por qué ser igual que la del compañero. Cuando demos un paso tan importante como el de la convivencia, es necesario estar dispuestos a hacer concesiones, tenemos que pasar por un proceso de adaptación mutua y pulir las diferencias.

Referente a la manera en que podemos evitar las discusiones os voy a dar algunos consejos

  • Es importante elegir la oportunidad para hablar y que el ambiente también sea apropiado. Elige un momento de tranquilidad e intimidad.
  • Es muy importante que cuides tu lenguaje no verbal, este tiene tanta o más importancia que lo que dices. Tu expresión facial, tus gestos, tu tono de voz, el contacto ocular…
  • Sé específico a la hora de hacer una crítica: Describe la conducta molesta del otro y expresa lo que quieres que cambie.
  • Expresa información positiva: Antes de criticar, es necesario tener en cuenta y expresar aspectos positivos de la pareja y ponernos en su lugar.
  • Evita generalizar: No uses palabras del tipo “siempre” o “nunca”. Fomentan que el otro se ponga a la defensiva.
  • Intenta no estar a la defensiva si proponen hablar un tema en el que tienen diferencias.
  • Expresar los sentimientos es un paso crucial para conseguir una buena comunicación en la pareja.

Otras circunstancias en las que te puede ayudar un psicólogo es cuando se te presenta la duda de si debes de seguir con tu pareja. Estas pueden surgir en un momento vital, en el que me plantee la convivencia, el casarme, el tener hijos, el que haya otra persona que me empiece a resultar interesante y ante las dudas te preguntarás ¿ si tu pareja te hace lo suficientemente feliz?

El bucle de la indecisión es indicativo de que en la pareja hay cosas que están funcionando. El miedo ante si nos equivocamos o haremos sufrir a nuestros hijos nos hace difícil el poder tomar una decisión o evitar el sentimiento de culpa por ello. Es estos aspectos también te puedo ayudar para superar estas dificultades de la manera menos dolorosa posible.

También el estrés y la rutina puede estar afectando a la pareja en el área sexual, mermando la pasión y produciendo insatisfacción . Es importante que priorices esta área, sin dejar pasar el tiempo ya que esta situación no es frecuente que mejore de manera espontánea, todo lo contrario suele agudizarse. Si estás viviendo este problema te recomiendo acudir a realizar una terapia de pareja que os ayude .

Algunas etapas del ciclo vital también pueden ocasionar crisis en la pareja .Los cambios de hábitos y rutinas que suponen la adaptación a nuevas situaciones de la vida requieren un tiempo. El hecho de ser padres o que nuestros hijos se hacen mayores, puedan estar enfermos…

La buena comunicación es el pilar fundamental. Cuando las parejas no comunican bien, se produce un distanciamiento emocional, muy doloroso. Si no hablamos con nuestra pareja, o no exponemos con claridad y franqueza nuestras necesidades, si no le preguntamos por sus cosas, si no organizamos planes juntos, vamos ir generando una situación donde la indiferencia y el poco interés se van a convertir en malos hábitos que van empobrecer mucho la calidad de la relación.

Las infidelidades son uno de los motivos más frecuentes en las separaciones. Cuando estas suceden, la pareja sufre una crisis muy importante, donde la confianza, que es un valor fundamental, se ha roto. La terapia de pareja puede ayudar a que algunas parejas se reconcilien, superando el problema. Ambos miembros han de poner mucho de su parte para superar este bache, el psicólogo te puede asesorar en este proceso, que te puede generar muchas dudas , inseguridad y angustia. Es muy importante el poder pasar página, superar el suceso emocionalmente, centrándose en el presente y en lo que podemos hacer ahora para recuperar la confianza, sin quedar atrapados en el reproche…Las conductas de control y la desconfianza, nos pueden llevar a intentar controlar a la pareja, para que no nos vuelva a engañar, lo que puede generar por su parte la necesidad de preservar su intimidad, ocultándonos algunas cosas, lo que puede hacer sentir más desconfianza.

Es muy importante el tener claro el motivo por el cual quieres seguir con la relación. Si sinceramente se quiere recuperar y salir reforzada de esta situación, tiene que poner toda su intención en focalizar su atención en lo que aún funciona, en los aspectos que valoran y les gustan del otro, lo que les va a permitir seguir queriéndose.

Una vez que tomamos la decisión de separarnos, son muchos las circunstancias que nos pueden condicionar y generar preocupación.

Es muy importante mantener el buen entendimiento y con ello evitar enfrentamientos mayores ante situaciones que tenemos que solucionar.

Algunas de las situaciones en las que puedes necesitar asesoramiento y te puede ayudar un psicólogo pueden ser las siguientes:

  • ¿De qué manera se lo comunicó a mis hijos?
  • ¿Cómo debe ser la relación a partir de ahora con mi expareja?
  • ¿Ante emocione y sentimientos que experimento desagradables, como puedo las puedo gestionar?
  • Familia, custodia de hijos….

Ante una separación o un divorcio es inevitable que tanto los miembros de la pareja como sus hijos, sientan algunas emociones negativas, necesitan adaptarse a la nueva situación. Es muy importante normalizar estas emociones negativas y no dramatizarlas.

El poder llegar a acuerdos con una separación amistosa, ayudará a que la adaptación sea más fácil.

La terapia te puede ayudar a llegar a acuerdo en torno a la custodia de los hijos, en la manera de afrontar los gastos económicos que pueden ocasionar, acuerdos económicos…. Una vez que estéis de acuerdo en estos aspectos, solamente tendréis que ir a un abogado, y será el momento de comunicárselo a los hijos de una, manera conjunta, trasmitiendo ambos miembros lo mismo, de una manera serena y sin desesperarse delante de los niños. Plantear la separación como una solución y dejándoles muy claro que ellos no son los responsables de la situación y que los vamos a seguir queriendo igual.